Prohibición de riego: cómo cuidar tu jardín incluso en épocas de sequía
En muchas regiones, la prohibición de regar se ha convertido ya en una medida habitual durante los largos periodos de sequía. La bajada de los niveles de agua y las altas temperaturas persistentes hacen que se restrinja o se prohíba el uso de agua del grifo en el jardín. A los propietarios de jardines les surge entonces la pregunta de cómo pueden seguir proporcionando el riego suficiente a las plantas.
Una solución sencilla y que se puede poner en práctica de inmediato es el aprovechamiento del agua de lluvia. Aunque ahora mismo haya sequía, la próxima lluvia suele llegar antes de lo que se piensa. Esta agua se puede recoger de forma eficiente y almacenar para el próximo periodo de sequía.
Los depósitos de agua de lluvia resultan especialmente prácticos cuando hay prohibición de riego. Se conectan fácilmente al bajante y están listos para usar de inmediato sin gran esfuerzo. En cuanto llueva, se puede recoger agua valiosa para utilizarla más tarde en el jardín. De este modo, se mantiene la flexibilidad y, al mismo tiempo, se garantiza un uso sostenible del agua.
El agua de lluvia es ideal para el riego, ya que es blanda y no contiene residuos de cal. Las plantas se benefician de esta fuente natural de agua, al tiempo que se ahorra agua potable.
En nuestra guía de productos encontrará los modelos y la talla adecuados para sus necesidades:
Planificar a largo plazo
Quien quiera ser independiente de las restricciones de riego a largo plazo puede plantearse instalar una cisterna. Sin embargo, para un uso a corto plazo y flexible, el depósito de agua de lluvia es la forma más rápida y sencilla de aprovechar de manera eficiente el agua de lluvia.